Llevábamos meses esperando poder escribir esta frase: el Geisha gran reserva de Finca Nápoles ya está en Café Divino. No es una promesa ni un adelanto — está aquí, empacado, listo para llegar a tu taza. Y como toda gran reserva, no va a quedarse mucho tiempo.
Si aún no lo has probado, esto es lo que te espera: el primer aroma, apenas abres la bolsa, ya te avisa que esto no es un café cualquiera — jazmín, nibs de chocolate, algo floral y cítrico que casi no asocias con una taza de café. En la primera preparación aparecen notas de fruta de hueso y un dulzor delicado que se transforma a medida que se enfría. Es de esos cafés que hacen que la gente se quede callada un segundo antes de decir «espera, ¿qué es esto?».
Esto es exactamente lo que significa «gran reserva» para nosotros: un lote pequeño, de una sola cosecha, de una sola finca — en este caso, Nápoles, en Palmor, Sierra Nevada de Santa Marta. No es una referencia fija de nuestro catálogo que vas a encontrar todo el año. Cuando esta bolsa se agote, el café del mes cambia, y este Geisha en particular no vuelve a repetirse igual. Si te está llamando la atención, este es el momento — no «algún día».
Hay quienes lo están comprando para regalar — un café así dice más que casi cualquier otra cosa que puedas envolver. Y hay quienes lo están comprando simplemente para ellos mismos, para un domingo en la mañana sin afán, o para esa próxima visita donde quieren servir algo que sorprenda a alguien. No hace falta una ocasión especial para merecer una taza especial; a veces la taza es la ocasión.
Si quieres conocer toda la historia detrás de este café — de dónde viene el Geisha, por qué Finca Nápoles es tan especial y cómo prepararlo para no perderte ni una nota — tienes varios artículos esperándote en nuestro blog. Pero si ya sabes que lo quieres, no lo pienses más: nuestro Geisha gran reserva de Finca Nápoles te está esperando, y como toda gran reserva, la pregunta no es si se va a acabar, sino cuándo.















