Muchos consideran que el café de especialidad es “el mejor café del mundo”. Pero ¿significa esto que le gustará a todo el mundo? La calidad objetiva no siempre coincide con el gusto subjetivo. Es posible que un café con puntuación alta no sea tu favorito, y eso también está bien.
El café de especialidad es evaluado por criterios técnicos: limpieza, uniformidad, dulzura, acidez, cuerpo, posgusto y balance. Sin embargo, el gusto personal puede preferir un café más fuerte, con notas más tostadas o incluso amargas. Además, factores como el método de preparación y la frescura influyen mucho más de lo que creemos.
Entonces, ¿es el café especial el mejor? Sí, desde un punto de vista de calidad técnica. Pero la mejor taza será siempre la que tú disfrutes más. La clave está en explorar, probar distintos procesos, y descubrir qué perfil se ajusta a tu paladar. Quiero probar diferentes cafés















